Mesas de Trabajo

Con el propósito de centrar la temática general del evento, la presente edición del Coloquio Internacional de Bibliotecarios orientará su discusión en cuatro enfoques que serán tratados en igual número de mesas:

1. Bibliotecarios: perspectivas y formación.

La profesión bibliotecaria ha evolucionado de manera vertiginosa, sobre todo con el advenimiento de las tecnologías de información y comunicación que han traído como consecuencia la explosión de información. Los bibliotecarios deben tener nuevas competencias y estar dispuestos a actualizarlas constantemente.

En esta mesa se analizará si las universidades y escuelas que forman a los bibliotecarios, diseñan y actualizan su currícula para dotar a los egresados de conocimientos,  habilidades y actitudes indispensables para responder a los requerimientos tradicionales y actuales de los usuarios de la información.

De igual forma, se planteará la necesidad y conveniencia  de instituir estándares y criterios para acreditar los programas educativos de bibliotecología y ciencias de la información, para mejorar su calidad y asegurar que los egresados contarán con las competencias básicas para desempeñarse profesionalmente.

2. Servicios de información para una sociedad más saludable.

La salud física y mental de las personas está constantemente amenazada por prácticas que deterioran el medio ambiente y afectan el bienestar general. Muchas veces con la omisión y complicidad de las autoridades, quienes deberían defender los derechos de los ciudadanos.

México, al igual que otros países en desarrollo, está sufriendo una epidemia de enfermedades crónico degenerativas, producto de la mala alimentación emanada de las desigualdades económicas y sociales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos males son la causa del 63% de las muertes en el mundo. Además, están absorbiendo los recursos de las instituciones públicas de salud, creando un círculo vicioso que limita cada vez más la atención médica de calidad.

Las bibliotecas, a través de la prestación de sus servicios y recursos de información, tienen el deber de colaborar en el fomento de la salud, al impulsar hábitos de consumo informados y responsables; alertar sobre el impacto a la salud y medio ambiente de prácticas individuales, empresariales y gubernamentales; y promoviendo la defensa de los bienes comunes para construir una sociedad más saludable, justa y sustentable.

3. Diversidad y tolerancia desde la biblioteca.

En el mundo actual, la diversidad y tolerancia están en riesgo. Es preocupante ver cómo sociedades -consideradas “avanzadas”- están sufriendo una regresión que pone de manifiesto prejuicios que discriminan por razones de género, religión, raza, grupo étnico, discapacidad, condición de salud, entre otras causas.

Organizaciones internacionales, nacionales y locales pugnan por la construcción de sociedades justas y armónicas en las que todos sean tratados igual, se eliminen las barreras que limitan las oportunidades, y se respeten los valores y creencias de todas las personas.

La mesa tres expondrá las acciones que se pueden implementar en las bibliotecas, a través de sus recursos y servicios, para apoyar la construcción de una sociedad incluyente, promover políticas públicas, y exigir su cumplimiento con el propósito de que todas las personas sean tratadas con dignidad, respeto, y se garanticen todos sus derechos.

4. Información: privacidad y libre acceso.

Cada vez que entramos a internet estamos dejando información que pueden utilizar las empresas y los gobiernos. A través de nuestra navegación saben, al instante, en dónde estamos, cuáles son nuestros intereses y gustos, y hasta nuestras posturas políticas. Si bien es cierto que existe legislación específica para proteger nuestros datos personales, también es un hecho que, al igual que otras leyes en México, no se aplica o se hace parcialmente. Aunado a lo anterior, también existe mucho desconocimiento, por parte de los usuarios de internet, sobre cómo proteger información que pueda ser mal utilizada por otros.

La otra cara de la moneda, es el libre acceso. La UNESCO establece que, el acceso abierto, es el acceso gratuito a la información y al uso sin restricciones de los recursos digitales por parte de todas las personas. La información científica y académica debe considerarse como un bien público y ser distribuida, sin restricciones, para un mayor aprovechamiento de los medios digitales. En la práctica, las grandes editoriales han acaparado la difusión científica con modelos de negocio muy lucrativos. Para contrarrestar esta situación, el movimiento de acceso abierto, aprovechando la tecnología, promueve eliminar obstáculos económicos, legales, o de cualquier índole, con la intención de hacer accesible los documentos científicos, académicos, educativos, etc. y, al mismo tiempo, aportar mayor visibilidad a los autores.

Español